¿Quién piensa en el Alzheimer cuando tiene 20, 30 o 40 años? Probablemente casi nadie. A esas edades estamos más preocupados por el trabajo, las cuentas y los pendientes del día a día. Pero si te preguntas cómo prevenir esta enfermedad, hay algo importante que debes saber: cuidar el cerebro no es una tarea que empieza cuando aparecen los problemas de memoria.
La OMS señala que hasta el 45% del riesgo de demencia podría prevenirse o retrasarse al actuar sobre factores modificables, como la inactividad física, el tabaquismo, el consumo nocivo de alcohol, el aislamiento social, la hipertensión, la diabetes y el colesterol elevado. Es decir, hay aspectos de nuestra salud que podemos empezar a cuidar mucho antes de llegar a la adultez mayor.
¿Cómo prevenir el Alzheimer? Cinco preguntas para cuidar tu cerebro
El Alzheimer es la forma más común de demencia y representa aproximadamente entre el 60% y 70% de los casos, según la OMS. Además, aunque es más frecuente después de los 65 años, también puede presentarse antes.
Por eso, hablar de cómo prevenir el Alzheimer y de salud cerebral no debería ser un tema reservado para los adultos mayores. Empieza por revisar cómo estás cuidando estos aspectos:
1. ¿Te mueves regularmente? La actividad física forma parte de las recomendaciones para reducir el riesgo de deterioro cognitivo y demencia. Caminar, correr, practicar algún deporte o simplemente incorporar más movimiento a tu rutina suma.
Mantenerte activo también contribuye a cuidar otros factores relacionados con la salud cerebral, como la presión arterial y la salud cardiovascular.
2. ¿Sabes cómo están tu presión, glucosa y colesterol? La hipertensión, la diabetes y el colesterol elevado son factores de riesgo modificables asociados con la demencia. Mantenerlos bajo control también es una forma de cuidar tu salud cardiovascular y, con ella, tu salud cerebral.
Así que, si no recuerdas cuándo fue tu último control, quizá sea momento de consultarlo.
3. ¿Estás durmiendo y comiendo bien? Dormir bien también importa: el mal sueño aparece entre los factores asociados con un mayor riesgo de demencia.
Y con la alimentación, olvídate de buscar el supuesto “alimento para el cerebro”. No existe uno mágico que mantenga alejado al Alzheimer. Lo importante es apostar por una alimentación saludable y equilibrada, con frutas, verduras, fibra, legumbres y otras fuentes saludables de nutrientes.
4. ¿Tu mente y tu vida social siguen activas? Conversar con amigos, practicar un hobby, hacer deporte, visitar a la familia, leer, estudiar o aprender algo nuevo son formas de mantenerte activo.
La OMS incluye tanto la actividad social como la estimulación cognitiva entre las estrategias relacionadas con el cuidado de la salud cerebral.
5. ¿Hay otros hábitos que deberías revisar? No fumar, evitar el consumo nocivo de alcohol, mantener un peso saludable, cuidar la audición y la visión y prevenir golpes en la cabeza también forman parte de una mirada integral de la salud cerebral.
Son aspectos que puedes empezar a revisar hoy, sin necesidad de esperar a que aparezca un problema de memoria.
Lo que haces hoy también cuenta
La OMS plantea el cuidado de la salud cerebral desde una perspectiva de curso de vida. Es decir, algunos factores de riesgo pueden acumularse durante los años y afectar nuestra salud mucho antes de que aparezcan problemas de memoria.
Pero ojo: esto no significa que puedas garantizar que nunca desarrollarás Alzheimer. Los hábitos saludables pueden ayudar a reducir o retrasar determinados factores de riesgo, pero no eliminan por completo la posibilidad de desarrollar demencia.
Tampoco se trata de obsesionarte con cada olvido. Si alguna vez no recuerdas dónde dejaste las llaves, tranquilo, nos pasa a todos. La señal para consultar es otra: cambios persistentes en la memoria, el pensamiento o el comportamiento que empiezan a interferir con las actividades cotidianas.
Cuidar tu cerebro también es cuidar tu salud
Recuerda no esperar a tener un problema para recién ocuparte de tu salud. Los controles médicos permiten conocer cómo estás y detectar a tiempo distintos factores de riesgo.
Para eso, contar con un seguro de salud puede facilitar el acceso a consultas, controles y evaluaciones médicas, de acuerdo con la cobertura contratada.
Saber cómo prevenir el Alzheimer empieza mucho antes de preocuparte por la memoria: también implica cuidar hoy los hábitos y factores de riesgo que pueden influir en tu salud cerebral.
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