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09 marzo, 2026

Tanto calor no es normal

Persona en el sol sufriendo por ola de calor

Sales a la calle y el aire quema. No es solo “un día caluroso”. Son varios. Las noches ya no refrescan como antes y el ventilador parece no darse abasto. En la costa, los termómetros marcan por encima de los 30 grados durante días seguidos. Esta ola de calor ya no parece una excepción, sino una nueva realidad.

La ola de calor se ha vuelto más frecuente e intensa en distintas regiones del país. Entre marzo y mayo se prevén temperaturas superiores a lo normal en gran parte de la costa peruana. Y hacia 2050, el aumento podría superar los 2 o 3 grados en varias zonas.

Calor extremo: riesgos reales para tu salud

Una ola de calor no solo incomoda. Puede desencadenar problemas graves. El más inmediato es el golpe de calor, una emergencia médica que puede provocar deshidratación severa, fallas renales e incluso complicaciones cardíacas. No es solo sentirse mareado: puede convertirse en una situación crítica si no se atiende a tiempo.

Los más vulnerables son niñas y niños pequeños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas como diabetes o afecciones cardíacas y respiratorias. También quienes trabajan largas jornadas bajo el sol —en construcción, agricultura, transporte o comercio—, donde la exposición no es opcional.

El calor extremo también favorece la expansión de enfermedades como el dengue. Las altas temperaturas aceleran el ciclo reproductivo del mosquito transmisor, lo que implica más mosquitos en menos tiempo y mayor riesgo de contagio. No es casualidad que el país haya enfrentado en los últimos años algunos de los brotes más severos.

Además, el calor intenso puede agravar condiciones preexistentes. Medicamentos como diuréticos o antihipertensivos pueden aumentar el riesgo de deshidratación o provocar descensos bruscos de presión. En personas mayores con enfermedades como alzhéimer o problemas cardíacos, el impacto puede ser mayor.

Cómo protegerte durante una ola de calor

Frente a una ola de calor, las medidas simples pueden marcar la diferencia. Hidratarse constantemente es fundamental, incluso si no sientes sed. Evita la exposición directa al sol en las horas de mayor radiación, usa ropa ligera y de colores claros y no dejes nunca a niños o adultos mayores dentro de vehículos cerrados.

Presta atención a síntomas como mareos, confusión, dolor de cabeza intenso, náuseas o piel muy caliente. Si aparecen señales de golpe de calor, busca atención médica inmediata.

Porque no, tanto calor no es normal. Y entender los riesgos de una ola de calor es el primer paso para proteger tu salud y la de quienes te rodean.

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