Te levantaste con toda la motivación del mundo. Decidiste retomar los ejercicios en casa, hiciste un par de estiramientos que viste en redes, giraste la espalda un poco más de la cuenta y… ¡zas! Un tirón en la zona lumbar que terminó en bolsa de hielo y reposo obligado.
Las lesiones musculares están entre las consultas médicas más frecuentes, y muchas veces no ocurren en el gimnasio ni en una competencia deportiva, sino precisamente haciendo ejercicios en casa, sin supervisión o sin la técnica adecuada.
¿Por qué los ejercicios en casa pueden terminar en lesión?
Hacer actividad física es una de las mejores formas de prevenir y tratar muchos tipos de dolor. El problema no es moverse, sino cómo se hace. Cuando realizas ejercicios en casa con movimientos bruscos, torsiones rápidas o fuerzas una articulación sin preparación previa, puedes generar:
- Sobrecargas musculares.
- Contracturas.
- Inflamación en rodillas, cuello o espalda baja.
- Lesiones que se vuelven crónicas si no se tratan a tiempo.
¡Y ojo! Dejar de moverte por completo tampoco ayuda. La inactividad debilita otros músculos y puede convertir un dolor leve en un problema más largo.
Las zonas que más sufren (y cómo cuidarlas)
La clave para prevenir lesiones está en fortalecer los músculos que rodean la articulación que te preocupa.
- Dolor de espalda. La zona lumbar es una de las más afectadas. Rutinas suaves como el yoga ayudan a relajar y fortalecer los músculos que sostienen la columna.
- Cuello tecnológico. Horas frente a pantallas generan rigidez. Movimientos controlados de cuello y ejercicios para hombros y espalda alta reducen la tensión acumulada.
- Rodillas sensibles. Fortalecer cuádriceps y la cadena posterior (parte trasera de las piernas) mejora la estabilidad y protege la articulación.
- Caderas rígidas. Muchas molestias en espalda y piernas nacen aquí. Trabajar glúteos, isquiotibiales y flexores mejora la movilidad.
- Movimientos de torsión. Giros bruscos sin entrenamiento previo son una causa frecuente de lesión. Entrenar la movilidad de la columna reduce riesgos, sobre todo en deportes con rotación.
¿Cuándo, sí o sí, consultar?
No todo dolor después de hacer ejercicios en casa es “normal”. Presta atención si aparece:
- Dolor persistente por más de 7 días.
- Dolor intenso al moverte.
- Inflamación visible o limitación de movimiento.
- Hormigueo o sensación de debilidad.
En estos casos, un diagnóstico oportuno puede prevenir complicaciones mayores y acelerar la recuperación. Por eso, contar con un seguro de salud o de accidentes te permite acceder a consultas médicas, exámenes, terapias físicas y atención especializada sin postergar el tratamiento por temas económicos.
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