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14 julio, 2026

Fenómeno de El Niño: cómo prepararse frente a sus posibles impactos

Casas devastadas por el Fenómeno de El Niño

En las últimas semanas, el posible desarrollo de un nuevo Fenómeno de El Niño ha vuelto a ocupar titulares. Diversos especialistas vienen monitoreando la evolución de las condiciones del océano Pacífico y sus posibles efectos sobre el clima en el país.

Aunque aún existe incertidumbre sobre su intensidad y evolución, este tipo de eventos recuerda la importancia de estar preparados y conocer los riesgos que podrían presentarse.

¿Por qué preocupa el Fenómeno de El Niño?

El Fenómeno de El Niño ocurre cuando la temperatura superficial del océano Pacífico se eleva por encima de sus valores habituales. Este cambio altera las condiciones climáticas y puede generar lluvias intensas, inundaciones, desbordes de ríos y huaicos en diferentes regiones del país.

Sus efectos también pueden extenderse a actividades económicas como la agricultura y la pesca, afectar el transporte, dañar viviendas e infraestructura y generar importantes pérdidas económicas para familias, empresas y comunidades.

Principales riesgos del Fenómeno de El Niño

Cuando se habla del Fenómeno de El Niño, muchas personas piensan únicamente en las lluvias. Sin embargo, sus impactos pueden ser mucho más amplios, entre ellos:

  • Inundaciones y desbordes de ríos.
  • Huaicos y deslizamientos de tierra.
  • Pérdidas de cultivos agrícolas.
  • Alteraciones en la actividad pesquera.
  • Daños en viviendas e infraestructura.
  • Interrupciones en el transporte y el comercio.

Frente a este escenario, la prevención continúa siendo la mejor herramienta para reducir riesgos y proteger a las personas.

Una herramienta para responder ante eventos extremos

Además de las acciones de prevención y preparación, existen mecanismos financieros diseñados para ayudar a enfrentar las consecuencias económicas de determinados fenómenos naturales.

Uno de ellos son los seguros paramétricos, una modalidad que funciona de manera diferente a los seguros tradicionales.

En este tipo de seguros, la cobertura se basa en parámetros objetivos y previamente establecidos en la póliza, como la cantidad de lluvia registrada, la velocidad del viento o la intensidad de un fenómeno natural.

Cuando esos parámetros se cumplen, la compensación se determina conforme a las condiciones pactadas en el contrato, sin necesidad de calcular individualmente cada pérdida.

Actualmente, este tipo de seguros ya se utiliza en el Perú y en distintos países, principalmente para proteger actividades especialmente expuestas a riesgos climáticos, como la agricultura.

Asimismo, la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) ha puesto en consulta pública un proyecto de reglamento orientado a fortalecer el desarrollo de esta modalidad de seguros en el mercado peruano.

La importancia de estar preparados

Los seguros paramétricos no reemplazan las medidas de prevención, la planificación ni las obras de infraestructura. Sin embargo, pueden complementar la gestión del riesgo al facilitar una respuesta financiera más oportuna frente a determinados eventos previamente definidos.

A medida que los fenómenos climáticos se vuelven más frecuentes e intensos, conocer las distintas herramientas de protección disponibles contribuye a fortalecer la capacidad de respuesta de las personas, las empresas y los sectores más expuestos.

Porque prepararse también es una forma de protegerse.

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