Si las lluvias intensas convierten las calles en ríos y el calor hace que busques sombra a cada rato, hay algo más que deberías tener en cuenta: tu salud también puede verse afectada con el Fenómeno El Niño. El agua acumulada puede convertirse en un criadero de mosquitos, las inundaciones pueden favorecer el contacto con agua contaminada y las altas temperaturas pueden provocar golpes de calor.
Ante el Fenómeno El Niño, es importante conocer los riesgos para la salud asociados a las lluvias intensas y las temperaturas elevadas. El Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC-Minsa) ha advertido sobre problemas de salud que requieren atención en estos escenarios. Conocer sus síntomas y las señales de alarma puede ayudarte a saber cuándo buscar atención médica.
¿Qué enfermedades y problemas de salud pueden aumentar con el Fenómeno El Niño?
1. Dengue. Las lluvias pueden dejar agua acumulada en baldes, llantas y macetas, creando criaderos para el mosquito que transmite el dengue. Las temperaturas elevadas también pueden favorecer su ciclo de vida. Entre los síntomas están la fiebre, el dolor de cabeza, las molestias detrás de los ojos, el dolor muscular y articular, las náuseas y el sarpullido.
Si tienes fiebre y sospechas que podría ser dengue, acude a un establecimiento de salud. El dolor abdominal intenso, los vómitos persistentes, el sangrado de nariz o encías y la somnolencia son señales de alarma que requieren atención inmediata, incluso si la fiebre comienza a bajar. Para reducir el riesgo, elimina el agua acumulada, tapa los depósitos y utiliza repelente según sus indicaciones.
2. Leptospirosis. Las inundaciones pueden contaminar el agua y el lodo con la orina de animales infectados, especialmente roedores. El contacto con estas superficies puede transmitir la leptospirosis, una infección bacteriana. Sus principales síntomas son fiebre, dolor de cabeza y muscular intenso, ojos enrojecidos, náuseas y vómitos.
Si después de entrar en contacto con agua estancada o barro presentas estos síntomas, busca atención médica cuanto antes, pues la enfermedad puede afectar los riñones y el hígado. Evita el contacto con aguas de inundación y, si debes ingresar a una zona afectada, utiliza botas y protege las heridas.
3. Enfermedades diarreicas agudas. El agua contaminada y los problemas de saneamiento pueden favorecer las enfermedades diarreicas agudas (EDA), causadas por virus, bacterias o parásitos. Sus síntomas incluyen deposiciones líquidas frecuentes, cólicos, dolor abdominal, náuseas y, en algunos casos, fiebre.
Busca atención médica si tienes sangre en las heces, fiebre alta, dolor intenso, diarrea persistente o signos de deshidratación, como boca seca, mareos y poca orina. Los niños pequeños y los adultos mayores requieren especial vigilancia. Para prevenir estos cuadros, lávate las manos con agua y jabón, consume agua segura y mantente hidratado. Evita automedicarte.
4. Enfermedades respiratorias. La humedad, el moho en las viviendas, la ventilación insuficiente y las condiciones de hacinamiento durante una emergencia pueden contribuir a problemas respiratorios. Estas infecciones, causadas por virus o bacterias, pueden manifestarse con tos, congestión nasal, dolor de garganta y fiebre.
Si los síntomas empeoran, la fiebre persiste o aparece dolor en el pecho, solicita una evaluación médica. La dificultad para respirar requiere atención urgente, especialmente en niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardíacas. Mantén los ambientes ventilados y secos cuando sea seguro hacerlo, evita el humo dentro del hogar y sigue las recomendaciones de vacunación.
5. Golpe de calor. Las altas temperaturas y la exposición prolongada al sol pueden provocar un golpe de calor, una emergencia médica en la que el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura. Puede causar piel muy caliente, dolor de cabeza, mareos, vómitos y debilidad intensa. Los niños pequeños, adultos mayores, gestantes y trabajadores al aire libre son especialmente vulnerables.
La confusión, las convulsiones o la pérdida del conocimiento son señales de alarma: solicita ayuda de emergencia de inmediato. Mientras llega, lleva a la persona a un lugar fresco e inicia medidas de enfriamiento. No le des líquidos si tiene alterado el estado de conciencia. Para prevenirlo, bebe agua con regularidad, usa ropa ligera y busca sombra o ambientes frescos.
¿Cómo protegerte de los riesgos de El Niño?
Aunque no podemos controlar el clima, sí podemos reducir algunos riesgos con medidas sencillas:
- Agua segura: consúmela y guárdala en recipientes limpios y tapados.
- Alimentos en buen estado: lávate las manos, cocina bien y conserva los productos a la temperatura adecuada.
- Menos mosquitos: elimina el agua acumulada y tapa los depósitos.
- Cuidado con las inundaciones: evita el contacto directo con agua estancada y barro.
- Protección frente al calor: hidrátate, busca sombra y limita la exposición a temperaturas elevadas.
- Atención a los síntomas: no te automediques y busca ayuda médica si aparecen señales de alarma.
Recuerda que los síntomas pueden variar y que esta información no reemplaza una evaluación médica. Si presentas señales de alarma, no esperes a que el cuadro empeore. Cuida tu salud y toma precauciones antes de que el Fenómeno El Niño te sorprenda.
Conoce más sobre enfermedades y prevención en www.dimequetienesseguro.com
