En los últimos días, es probable que hayas escuchado sobre una enfermedad poco conocida: la leptospirosis. Se trata de una infección bacteriana que se transmite principalmente por el contacto con agua o superficies contaminadas con orina de animales, especialmente roedores.
Las intensas lluvias e inundaciones registradas en la selva y en la costa norte del país han creado el escenario perfecto para su propagación. El desborde de ríos, el colapso de alcantarillas y la acumulación de agua estancada incrementan la exposición a esta bacteria, incluso en zonas urbanas.
Uno de los principales riesgos es que sus síntomas pueden confundirse fácilmente con los de una gripe: fiebre alta, dolores musculares, enrojecimiento de ojos, náuseas o vómitos. Esta similitud hace que muchas personas minimicen el problema y retrasen la atención médica, lo que puede complicar su evolución si no se detecta a tiempo.
Además, la bacteria puede ingresar al cuerpo a través de pequeñas heridas en la piel o por las mucosas (ojos, nariz o boca), ya sea al caminar por zonas inundadas, manipular objetos contaminados o consumir agua no tratada.
¿Cómo prevenir el contagio por leptospirosis?
Para reducir el riesgo de contraer leptospirosis, estos son cinco hábitos que debes tomar en cuenta:
1. Evita el contacto con agua contaminada
No camines descalzo ni te expongas a aguas estancadas o charcos, especialmente en zonas con presencia de roedores.
2. Mantén una buena higiene personal
Lávate las manos con frecuencia, sobre todo después de estar en la calle o manipular objetos potencialmente contaminados.
3. Protege heridas y cortes
Si tienes alguna herida, cúbrela bien antes de exponerte a ambientes húmedos o sucios. Las bacterias pueden entrar fácilmente en la piel lesionada.
4. Controla la limpieza en tu vivienda
Mantén tu casa limpia, elimina basura acumulada y sella zonas por donde puedan ingresar roedores.
5. Lava bien los alimentos y cuida el consumo de agua
Asegúrate de que los alimentos, especialmente frutas y verduras estén limpias, y no tomes agua directamente del caño, sino hervida.
Tener un seguro de salud puede marcar una gran diferencia para enfrentar enfermedades como la leptospirosis, especialmente porque su evolución puede complicarse si no se detecta a tiempo. Ante los primeros síntomas, con un seguro, puedes acudir sin demora a la consulta médica, y contar con cobertura en medicamentos o exámenes, además de una supervisión adecuada que te brindará tranquilidad.
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