Hay personas que no dejan pasar ni una revisión técnica, un cambio de aceite o un ruido extraño en el auto. Pero cuando se trata de su propia salud, la historia suele ser diferente. “No tengo tiempo”, “me siento bien” o “ya iré después” son frases que muchos hombres repiten durante años.
El problema es que algunas enfermedades, como el cáncer de próstata, pueden avanzar en silencio. Y cuando finalmente aparecen los síntomas, el problema podría encontrarse en una etapa más avanzada.
¿Qué señales podrían indicar cáncer de próstata?
El cáncer de próstata es el cáncer más frecuente entre los hombres peruanos. Cada año se detectan más de 8,700 nuevos casos y cerca de 2,900 personas fallecen por esta enfermedad. Sin embargo, cuando se identifica de manera temprana, las probabilidades de tratamiento y control aumentan considerablemente.
Presta atención a alguno de estos síntomas:
- Dificultad para orinar. Puede manifestarse como un chorro débil, interrupciones al orinar o sensación de no vaciar completamente la vejiga.
- Necesidad frecuente de ir al baño. Especialmente durante la noche, cuando las visitas al baño comienzan a ser más frecuentes de lo habitual.
- Ardor o molestias al orinar. Son señales que requieren evaluación médica para identificar la causa.
- Presencia de sangre. Ya sea en la orina o en el semen, es un síntoma que nunca debe pasarse por alto.
- Dolor persistente. Particularmente en la espalda baja, la cadera o la pelvis.
Sin embargo, muchas veces el cáncer de próstata temprano no presenta ninguno de estos síntomas. Por eso los controles preventivos son tan importantes.
¿Desde qué edad conviene hacerse chequeos?
Las recomendaciones pueden variar según cada caso, pero de manera general, los hombres sin antecedentes familiares deberían conversar con su médico sobre controles preventivos alrededor de los 50 años. Si existen antecedentes familiares, la evaluación suele recomendarse antes, incluso desde los 40 años.
Entre los exámenes más utilizados se encuentran el análisis de PSA (Antígeno Prostático Específico, por sus siglas en inglés), que se realiza mediante una muestra de sangre, y la evaluación urológica realizada por un especialista.
La importancia de contar con un respaldo
Cuando se habla de cáncer, una de las principales preocupaciones no suele ser solo el diagnóstico, sino también el acceso oportuno a consultas, exámenes especializados y tratamientos.
Por eso, contar con un seguro oncológico puede marcar una gran diferencia. Dependiendo de la cobertura contratada, este tipo de seguro puede brindar respaldo desde la detección de la enfermedad, facilitando el acceso a evaluaciones médicas, exámenes especializados, atención con especialistas y tratamientos oncológicos.
Además, permite que el paciente y su familia puedan enfocarse en lo más importante: la recuperación, sin sumar preocupaciones económicas en un momento tan complejo.
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