Hay molestias que uno minimiza por costumbre. Un dolor en el pecho que “seguro es estrés”, falta de aire al subir escaleras que “debe ser cansancio” o una presión rara que “ya se va a pasar”. Pero cuando se trata del corazón, ignorar los síntomas de infarto puede salir caro.
Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en el mundo y provocan cerca de 20 millones de fallecimientos al año, según la OMS. En el Perú, además, especialistas alertan un aumento de casos de infarto y otras emergencias cardíacas.
Síntomas de infarto que no deberías dejar pasar
No todos los infartos ocurren de forma súbita. En muchos casos, los síntomas de infarto aparecen horas, días o incluso semanas antes. Reconocerlos puede marcar la diferencia.
- Dolor o presión en el pecho. Es una de las señales más conocidas. Puede sentirse como opresión, peso intenso, ardor o molestia persistente en el centro del pecho.
- Dolor que se extiende. La molestia puede irradiarse hacia el brazo izquierdo, ambos brazos, espalda, cuello, mandíbula o incluso la zona abdominal.
- Falta de aire. Sensación de ahogo o dificultad para respirar, incluso sin hacer esfuerzo.
- Sudor frío. Sudoración repentina y abundante sin motivo aparente.
- Náuseas o malestar digestivo. En algunas personas, especialmente mujeres, puede confundirse con gastritis, indigestión o malestar estomacal.
- Cansancio inusual. Fatiga intensa sin explicación, sobre todo si aparece junto a otras señales.
¿Qué hacer ante una posible emergencia cardíaca?
Si aparece un dolor opresivo en el pecho que dura varios minutos o viene acompañado de falta de aire, mareos o sudor frío, lo más importante es buscar atención médica inmediata.
No conviene esperar “a ver si pasa”, automedicarse ni intentar manejar solo hacia un centro de salud. Cuanto más se demora la atención, mayor puede ser el daño al corazón. Y aunque no todo se puede controlar, sí existen hábitos que ayudan mucho:
- Caminar o hacer actividad física regular.
- Comer más frutas y verduras.
- Reducir sal, azúcar y ultraprocesados.
- Dormir bien.
- Controlar presión, colesterol y glucosa.
- Evitar tabaco y vapeadores.
- Realizar chequeos médicos periódicos.
Muchas veces el cuerpo sí avisa antes de un infarto, pero los síntomas de infarto se confunden con cansancio, gastritis o estrés. Además, contar con un seguro de salud facilita el acceso a consultas, chequeos preventivos y atención oportuna cuando cada minuto importa.
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